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Almohadas: Todo lo que necesitas saber
Está determinado por los expertos en el mundo del descanso que la vida útil de una almohada es de dos años, incluyendo también los modelos de fibra de 150x35. Y que nuestras almohadas superen o no ese par de años, va a depender totalmente del tipo de uso y el cuidado que hagamos de nuestro equipo de descanso.
El uso de las ya mencionadas fundas protectoras y la limpieza pueden alargar la vida útil de nuestras almohadas. De todas formas, lo que no podemos saltarnos son aquellas señales que dictaminen que es hora de cambiar de almohada. Desde la aparición de molestias cervicales y de índole físico, cuando nos aporte peor soporte sobre nuestro cuello y cabeza, si vemos que ha cambiado de color o su forma natural ha sido modificada.
Aunque algunas de las almohadas de fibra de 150x35 cuentan con su propia funda que recubre toda su dimensión, nosotros desde Maxcolchon aconsejamos fehacientemente el uso de las llamadas fundas protectoras.
Como bien es sabido, los seres humanos nos pasamos más de un tercio de nuestra vida durmiendo, lo que quiere decir que las almohadas sufren un deterioro diario que se puede acelerar por la aparición de elementos externos: cambios de temperatura, el nivel de sudor que padezca el durmiente, la caída del cabello y, por supuesto, la proliferación de ácaros, bacterias o moho. Si sumamos todas estas partículas y elementos lo que obtenemos como resultado es que nuestras almohadas sufren un deterioro a la par que se convierten en un punto antihigiénico que puede desembocar en problemas de salud y alergias.
Para evitar todo ello, en Maxcolchon aconsejamos la adquisición de una o dos fundas protectoras que puedan alternarse (es recomendable lavarlas cada semana) y que aíslen lo máximo posible a nuestras almohadas de todos esos elementos indeseables que no aportan nada a nuestra higiene y a nuestro confort.
A la hora de adquirir un nuevo modelo, en este caso una almohada de fibra de 150x35, resulta vital partir de la base de conocer cuáles son las posturas en las que caemos recurrentemente al dormir. Desde Maxcolchon siempre aconsejamos que el durmiente apueste por modelos cuyas alturas y firmezas garanticen, al menos, un nivel intermedio si es de aquellos que tienden a dormir boca arriba. Solo de esta manera se alcanzará un descanso más confortable que desemboque en un mejor desarrollo de nuestras actividades al día siguiente. En este caso concreto donde hablamos de una almohada de fibra cuyas dimensiones son 150x35, aconsejamos aquellas que disponen de Tacto Pluma o de copos rellenables. Ambas impedirán que tu cuello realice cualquier tipo de postura forzosa que acabe provocando indeseables problemas cervicales y contracturas.
Por otro lado, si el durmiente tiende a hacerlo de lado y también va a adquirir un modelo de almohada de fibra 150x35, desde Maxcolchon recomendamos que apuesten por productos cuya firmeza sea más alta que la anterior: concretamente intermedia-alta. Ya por último, están esos usuarios que no pueden evitar dormir boca abajo, una postura nada recomendable que si se complementa con el uso de almohadas muy altas, desembocará en problemas físicos en espalda y cuello.

















