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Camas articuladas: Todo lo que necesitas saber
En un somier articulado de 80 tienes muchas opciones en lo que al colchón se refiere. De hecho, en nuestro catálogo podrás encontrar colchones articulados tanto de viscoelástica, como de látex o de espumación.
En primer lugar, puedes adquirir un colchón viscoelástico. Este tipo de colchones proporcionan una alta adaptabilidad, lo que es perfecto sobre todo para esas personas que tienen problemas óseos o musculares. La viscoelástica evita que se produzcan esos puntos de presión que pueden ser tan molestos, mientras nos aporta firmeza.
Otro tipo de colchones indicado para un somier articulado de 80 son los colchones de látex. Estos pueden ser tanto sintéticos como naturales, y según su densidad pueden aportarnos menor o mayor firmeza. Se caracterizan sobre todo por ofrecer un descanso sin presiones, elástico, aportándonos flexibilidad y suavidad a la hora de dormir.
Por último, hay ciertos colchones de espuma que también pueden ser aptos para tu nuevo somier articulado de 80. Echa un vistazo a nuestro catálogo y elige cuál es tu colchón para tu nuevo somier.
En un somier articulado de 80, los planos articulados son esa parte de la cama que permite la elevación del somier en diferentes puntos. Existen varios tipos de somieres articulados de 80 según el número de planos de articulación con los que cuenten. Estos son los siguientes:
- Somier de tres planos: Este tipo de somieres elevan primero la parte superior del cuerpo, es decir, la cabeza y el tronco, por un lado. Esto permite que quien utilice el somier pueda sentarse en la cama cómodamente. Este tipo de somieres son ideales para esas personas que tienen problemas de circulación.
- Somier de cuatro planos: Este tipo de somieres elevan las piernas y el tronco verticalmente a la cadera y las rodillas, y horizontalmente a la parte inferior del cuerpo. Son recomendables especialmente para esas personas que presentan problemas en las articulaciones y cuya movilidad no es excesiva. Además, permiten cambiar de posición más frecuentemente.
- Somieres de cinco planos: Además de elevar las piernas y el tronco de forma horizontal y vertical, también pueden ajustar la posición del cuello. Este grado de articulación es el máximo que puede alcanzarse en un somier articulado, por lo que resulta perfecto para esas personas que tienen dificultades para mover el cuello y las cervicales.
Un somier articulado de 80 presenta muchos beneficios tanto para personas convalecientes como para personas que disponen de salud y movilidad al completo. Su funcionamiento es simple, y con él podemos colocarnos en diferentes posiciones según nuestras necesidades, ya sea para estar más cómodos, para ver la tele o simplemente para leer un libro. En concreto, este tipo de somier nos beneficia:
- Mejorando nuestra circulación sanguínea. El hecho de poder cambiar de posición la cama en varios planos nos permite evitar posturas incómodas durante mucho rato, y con ello mejorar nuestra circulación sanguínea.
- Aumentando la transpiración del colchón. Gracias a que puede moverse de múltiples formas, el somier permite que la transpiración del colchón sea mayor que la de los somieres totalmente estáticos.
- Adaptándose totalmente a la persona que lo ocupa. Un somier articulado puede adaptarse a la posición que la persona desee en cada momento.
- Permitiéndonos utilizar la cama para ver la televisión, comer, leer o lo que nos apetezca.
Para utilizarlo, solo tenemos que accionar su mando a distancia y mover los diferentes planos hasta conseguir la posición deseada.






















